Texto de sala original para la muestra Hitos de una ciudad/Acervo vivo, Centro Cultural San Carlos – Academia de San Carlos, UNAM

Al momento de su publicación en este blog, la exposición Hitos de una ciudad/Acervo vivo, una de las muestra inaugurales del Centro Cultural San Carlos, continúa en exhibición hasta el 31 de marzo del 2011.

Más información: http://www.sancarloscc.sietemedia.com.mx/hitos-de-una-ciudad

 

La ciudad, los remanentes y su esplendor: “Mexiko 1904” y México 2010

Irving Domínguez

Es imposible cancelar el pasado. En el ámbito de la representación fotográfica, al menos, el tiempo jamás está muerto. En efecto, hay un contrato discursivo que arresta la imagen en el reino de la muerte (Barthes), pero hay otro para el cual la fotografía nunca está cerrada a la interpretación (Ulrich Bauer) debido a la operación de “vaciamiento” ejercida sobre nuestras concepciones del tiempo y el espacio en términos cronológicos y sociales. En este desplazamiento de los significados convenidos y útiles, la fotografía se ofrece como una tabula rasa, consolidando una temporalidad y unas espacialidades propias que necesariamente deben dialogar con un presente informado por la historia, la ideología, las modalidades de consumo de nuestro cotidiano devenir en el mundo.

La actualización de, la crítica hacia, y la apropiación de elementos imprevistos en las representaciones convencionales de la Ciudad de México, entre otras muchas posibilidades, se despliegan en la presente exposición a partir del álbum de vistas Mexiko 1904, realizado por el fotógrafo Guillermo Kahlo (Pforzheim, Alemania, 1871 – Ciudad de México, 1941) en el año indicado y del cual se conserva un ejemplar en el Archivo Histórico de la Academia de San Carlos (UNAM), en su sección de Gráfica, presentado al público en esta exhibición que a su vez forma parte del programa inaugural de muestras del Centro Cultural San Carlos – Academia de San Carlos, UNAM.

Edición facsímil de un original proveniente de la Biblioteca Xavier Clavigero, Universidad Iberoamericana, 2002.

 

El álbum presenta un desarrollo de la ciudad que va del legado colonial a la ciudad neoclásica, hasta arribar a la fundación de un orden urbano completamente distinto: nuevos conjuntos habitacionales, monumentos recién erigidos y la creación de amplias avenidas. Mexiko 1904 quería demostrar una sucesión en el estilo arquitectónico y en los pautas del urbanismo de la nación mexicana al despertar el siglo XX. Por supuesto, ese orden visual sella mediante su materialización las discontinuidades y contradicciones detrás, alrededor y posteriores al anhelo por esa nueva ciudad que la clase dirigente durante el régimen de Porfirio Díaz quería para sí y para sus herederos.

incluido en el ejemplar de "Mexiko 1904" que se conserva en el Archivo Histórico de la Academia de San Carlos (UNAM), sección Gráfica.

 

Las obras aquí reunidas se ofrecen cual respuestas ante la estabilidad histórica del álbum, aunque esta caracterización de la publicación como documental no termine por apaciguar el extrañamiento fotográfico que Guillermo Kahlo inscribió en cada uno sus registros de la ciudad. En esta constelación de proposiciones la materialidad de lo cotidiano se quiere una suerte de plataforma de la exploración formal, estrechamente vinculada con las atribuciones simbólicas de los objetos y elementos utilizados para la realización de las obras. Así, las esculturas de Alberto Vargas se ofrecen nostálgicas del neoclásico pero también como las ruinas de un proyecto modernizador transitorio, catalizador de otros modos de concebir y resolver lo arquitectónico.

Aquí también se ha convocado al residuo. Un rasgo sobresaliente de esta exhibición es la atención que varios de los artistas han otorgado a los accidentes sucedidos a flor de piso, del cual brotan agentes dispuestos para su integración estética en el imaginario del arte actual en nuestro país. Ahí los envases cuidadosamente reproducidos por Omar Rosales, incluso más frágiles que sus referentes; la paciente tipología de Diego Pérez sobre los descalabros, suturas y emergencias resueltas en la calles que median entre el Centro Histórico y Chapultepec; la delirante conjunción de cicatrices que Rodrigo Suárez convoca en su políptico Hiancia; la melancolía por una naturaleza desde siempre excluida del proyecto de la modernidad en el hábitat del hombre occidental que los rinocerontes de Ulises Figueroa nos recuerdan, pero no como rastro de su paso sino cual mera simulación.

El movimiento al interior de la ciudad es una experiencia insoslayable, aunque lo importante no es la distancia salvada sino los hallazgos del recorrido y el modo en el cual nos desplazamos. Así Criollo (La novia) de Edgar Orlaineta expande las posibilidades del transporte precario, multiusos, hasta un punto de contacto entre el diseño y la escultura. Mientras su referente ostenta posibilidades comerciales – alimentarias, éste incursiona en los terrenos del confort a través de una domesticación de la herramienta, como si respondiera a ese viejo postulado sobre la anhelada comunión entre estética y funcionalidad.

En Toma de prueba, de Cannon Bernáldez y Omar Gámez, una visita de asueto al actual Bosque de Chapultepec permite disolver las distintas temporalidades de esta ciudad y amasar los nuevos usos del parque público con el pastiche resultante de la nostalgia visual. La presentación del filme en su versión negativa, privada además de registro sonoro, enfatiza la tensión entro lo añorado y lo que se encuentra cotidianamente en el Bosque, revelando algunas de las estrategias que empleamos para atenuar nuestra ansiedad frente al vertiginoso cambio al cual ha estado sometida esta capital a lo largo de todo el siglo XX y hasta la actualidad.

No deja de ser admirable el carácter visionario de Mexiko 1904 respecto del desarrollo urbanístico de la Ciudad de México durante la segunda mitad del siglo pasado. Cierto es que el desarrollo del Paseo de la Reforma como distrito central de negocios comenzó apenas en la década de 1970, pero su capacidad para lograr la concentración de actividades económicas, institucionales, turísticas y culturales en un periodo tan breve nos remite al proyecto original para el cual estaba reservado el bulevar, ahora transformado en uno de los corredores urbanos más poderosos de la Ciudad de México, un espacio de constante negociación y arena de confrontaciones ideológicas, zona de contacto interclase, así como plataforma para la espectacularización de prácticamente cualquier experiencia urbana.

 Julio de 2010, en Nextlicpac de Iztapalapa, Ciudad de México.

 

Reseñas y notas sobre la exhibición:

http://blogs.enap.unam.mx/academia/centro_cultural/?page_id=38

http://octavioat.blogspot.com/2010/11/hitos-de-la-ciudad-acervo-vivo.html

http://www.cronica.com.mx/especial.php?id_tema=1237&id_nota=541987

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